Los chimpancés salvajes que revientan tortugas contra los árboles para comérselas

Los investigadores observaron además un insólito caso en donde un chimpancé adulto guardó parte del alimento para comerlo al siguiente día, evidenciando con esto una cognición orientada hacia el futuro.

Los chimpancés salvajes que comen tortugas después de reventarlas contra los árboles
Chimpancé en el Parque Nacional Loango en Gabón alimentándose de carne de tortuga. © Erwan Theleste

Un equipo internacional de científicos del Instituto Max Planck para Antropología Evolutiva en Leipzig y la Universidad de Osnabrück, Alemania, han grabado en el Parque Nacional de Loango (Gabón) a un grupo de chimpancés salvajes comiendo tortugas.

“Tecnología de percusión”

Las observaciones preliminares detallan un comportamiento potencialmente cultural en el que los chimpancés revientan a las tortugas contra los árboles hasta que abren los caparazones de los reptiles para luego comer su carne.

Según el estudio publicado en la revista Scientific Reports, los primates utilizan una “tecnología de percusión” –con la que normalmente abren frutas de cáscara dura– para extraer la carne de una especie que es casi inaccesible para cualquier otro depredador.

Tobias Deschner, primatólogo del Instituto Max Planck para la Antropología Evolutiva, explicó que es la primera vez que se capta a este tipo de simios alimentándose con carne de reptil. Y agregó:

Hemos sabido durante décadas que los chimpancés se alimentan de carne de distintas especies animales, pero hasta ahora no se les había visto consumiendo reptiles.

Solidaridad y planificación hacia el futuro

El el mismo entorno, la grabación muestra a los primates más fuertes ayudando a los que no eran capaces de reventar el caparazón por sí mismos. También deja ver cómo comparten el alimento con otros integrantes del grupo.

Luego de observar más de 5.000 horas de material audiovisual, los expertos también consiguieron captar otro “comportamiento inusual” en el que un chimpancé adulto consumía solo la mitad de la carne de una tortuga y dejaba el resto del alimento guardado en un árbol. A la mañana siguiente, regresó al sitio para desayunar el sobrante.

Respecto a la excepcional conducta, la científica Simone Pika, autora principal del estudio, señaló:

Esto indica que los chimpancés pueden planear el futuro.

La capacidad de planificar una necesidad futura, como por ejemplo el hambre, hasta ahora solo se había demostrado en animales no humanos en entornos experimentales y/o cautivos.

Pika dijo además que muchos científicos aún siguen considerando que la cognición orientada hacia el futuro es una habilidad exclusiva de los humanos. Incluso, tras décadas de investigación, los resultados de este estudio indican que todavía no hemos logrado comprender totalmente la compleja inteligencia y destreza de los chimpancés, agregó la experta.

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