El clima, la tecnología, los asteroides… ¿Cómo y cuándo será el fin del mundo?

Son muchas las teorías que desde hace cientos de años han emergido para predecir el fin de la humanidad. Todavía se sigue estudiando cuál de ellas es más convincente: si entre las causas naturales, tecnológicas o el impacto de algún cuerpo estelar.

Justo ahora, como para preocupar a sus seguidores, la edición rusa de Sputnik publicó una revisión de la columnista Tatiana Pichúgina sobre estas temibles predicciones.

El caso es que existen personas que intentan prepararse para el inminente apocalipsis, adoptando ciertas medidas que van más allá de solo sentarse a esperar que el fin del mundo simplemente ocurra.

Ejemplo de ello ocurrió en 2007 en la población rusa de Penza, donde un grupo de habitantes permaneció durante varios meses dentro de un refugio bajo tierra esperando la supuesta colisión de un cometa contra la Tierra, el cual pronosticaron que ocurriría en mayo del 2008.

También se pueden recordar las advertencias de apocalipsis que grupos de cristianos anunciaron al cumplirse los milenos 1000 y 2000. Para el 21 de diciembre de 2012 se especuló sobre el “fin del mundo maya”. La teoría de que los mayas conocían el día del fin de la existencia se interpretó de manera pesimista a partir del hecho de que su calendario terminaba precisamente en esa fecha.

Teorías estelares

Teorías estelares

Pero no todo se basa en hipótesis místicas y religiosas. Algunas tesis astronómicas revelan que ciertos cuerpos espaciales podrían amenazar la Tierra.

Una de ellas se refiere al asteroide Apofis, sobre el que se estima una trayectoria que amenazaría al planeta. Los cálculos científicos establecen que esta formación se acercaría a la órbita terrestre en 2029, lo que podría afectar su trayectoria debido al campo gravitatorio. En ese caso el asteroide retornaría en 2036 con efectos apocalípticos.

Las zonas de mayor riesgo serían África Occidental, América Central y el Lejano Oriente Ruso, según los cálculos establecidos por un grupo de matemáticos rusos.

Desde 1960, Heinz von Foerster ya explicaba científicamente las amenazas estelares para el planeta. El matemático ruso publicó un estudio que pronosticaba el fin del mundo para el 13 de noviembre de 2026. De acuerdo con su teoría predictiva, la humanidad alcanzaría el “infinito” en esa fecha.

Pronósticos ambientales

En 1975, las hipótesis pasaron a ser ambientales. El astrofísico alemán Sebastian von Hoerner auguró que las emisiones industriales elevarían la temperatura de la Tierra entre 2020 y 2025, tanto que los seres humanos no podrían alimentarse.

Pronósticos ambientales

La teoría de von Hoerner fue actualizada posteriormente por científicos estadounidenses, quienes atrasaron la fecha del apocalipsis luego de los años 2300 y 2400.

A pesar de lo desalentador de los pronósticos, otros estudios establecen la capacidad de la humanidad por determinar su propio futuro. Ejemplo de ello fue el Club de Roma, un ente no gubernamental que en 1972 analizó el desarrollo de la civilización y sus perspectivas para tener un mundo mejor.

Luego de evaluar una variedad de factores, aseguraron que la humanidad podría enfrentar una catástrofe mundial en el siglo XXI. De hecho, asumieron la posibilidad de evitar la ruina total, si la población se comprometiera en modificar su comportamiento, así como adaptar sus políticas de desarrollo industrial y tecnológico.