El preocupante efecto climático producido por las estelas de los aviones

El preocupante efecto climático producido por las estelas de los aviones

Los efectos climáticos producidos por los vuelos no se limitan solo a las emisiones de CO2. Las estelas que dejan los aviones influyen también en el clima, y una nueva investigación ha encontrado que este impacto será considerablemente mayor en el futuro.

Cuando un avión recorre los tramos superiores de la troposfera, expulsa gases de escape que dejan en el recorrido estelas de vapor de agua. Estas a su vez pueden formar un tipo de nubes llamados cirros, los cuales suelen disiparse de forma rápida, pero cuando las condiciones son propicias pueden durar varias horas. Al ocurrir esto, aumentan la temperatura de la atmósfera absorbiendo la radiación térmica que emite la Tierra.

Durante años, los científicos han sabido del efecto invernadero generado por las estelas de los aviones. Incluso existe un campo de investigación solo para ello. Para entender la magnitud de sus efectos, basta con saber que según las estimaciones, el calentamiento del clima asociado con este tipo de nubes es mayor que el que ha causado todo el dióxido de carbono emitido desde el primer vuelo de los hermanos Wright en 1903.

Pero lo que más intriga a la comunidad científica, es saber si tales efectos aumentarán a medida que más aviones vayan transitando los cielos.

estelas de vapor de agua

Nueva investigación

Para tratar de resolver la incógnita, un par de científicos del Centro Aeroespacial Alemán (DLR) utilizaron un modelo computarizado de la atmósfera para estimar el calentamiento producido por las estelas, así como la cantidad de emisiones de CO2 y el crecimiento del tráfico aéreo para los próximos años.

Los expertos concluyeron que para 2050, el calentamiento impulsado por las estelas podría ser tres veces mayor que en 2006. Incluso estos cirros probablemente calentarán más la atmósfera que las mismas emisiones de dióxido de carbono, teniendo en cuenta los avances en la calidad del combustible.

Sin embargo, Ulrike Burkhardt, autor principal del estudio, no se mostró muy sorprendido con las conclusiones, e indicó que el tráfico aéreo en sí mismo aumentará cuatro veces más en el mismo periodo. Otro factor que explicó el científico es el hecho de que los actuales aviones vuelan un poco más alto que los modelos anteriores, lo que puede provocar una mayor formación de cirros en los trópicos.

Las medidas a tomar

El tiempo que dura el efecto de calentamiento causado por los cirros es corto, y al ocurrir en la atmósfera superior, no se tiene claro qué tanto incrementa la temperatura de la superficie terrestre. Burkhardt considera que se trata de un “tema de investigación abierto”, que implica importantes consecuencias, pero en el que también se pueden plantear formas obvias de mitigarlas.

partículas de hollín que expulsan los aviones

Aplicar mayores controles de contaminación para disminuir el número de partículas de hollín que expulsan los aviones podría ayudar a reducir la cantidad de vapor de agua que se va condensando a su paso.

No obstante, para lograr un efecto significativo, la disminución de hollín tendría que darse en grandes proporciones. Aún disminuyéndolo en un 90%, el modelo computarizado de los científicos continúa pronosticando más nubes de cirro en 2050 que en 2006.

En fin, lo único que por ahora se puede hacer para mitigar este efecto y las emisiones de carbono que produce el transporte aéreo es volar menos.

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