21.2 C
Madrid

¿Y si empezamos a tratar el dinero como una herramienta?

El dinero está hecho para utilizarse, para estar en movimiento. Circula de nosotros a otras personas y después de vuelta a nosotros.

Casi todo lo que nos enseñan sobre el dinero se enfoca en gastarlo y ahorrarlo. Padres, profesores e incluso los libros de finanzas personales hablan de ahorrar dinero para conservarlo, aumentarlo y controlarlo. Ahorrar dinero implica buscar maneras de generar más para crear un colchón más grande. Se nos enseña que esa es la gran meta.

- Anuncio -

En contraste, gastar dinero se describe como presupuestar o hacer recortes. Incluso nos dicen que deberíamos crear hábitos para que gastar sea algo doloroso, como destrozar tarjetas de crédito y llevar solo efectivo. No deberíamos sentirnos bien al gastar dinero.

Desde que tengo memoria, así es como he definido esos dos conceptos: ahorrar es bueno y gastar es malo.

Pero en determinado momento hice un cambio sutil en mi forma de pensar. ¿Y si empezamos a tratar el dinero como una herramienta? Las herramientas deben usarse. No están hechas para guardarse en un estante y llenarse de polvo. En vez de pensar en términos de ahorrar y gastar dinero, comencé a pensar en usarlo.

Digamos que hemos decidido, por ejemplo, que es hora de viajar en familia. Ahorramos dinero y el viaje encaja perfectamente con nuestros planes. Cuando llegue la hora de utilizar ese dinero, no hay necesidad de sentirse culpable. En vez de eso, estamos usando una herramienta que nos ayuda a obtener algo que valoramos: tiempo con nuestra familia.

Este cambio de mentalidad es sutil, pero sí transforma nuestros sentimientos acerca de ahorrar y gastar. Ya no necesitamos pensar en términos como bueno y malo, positivo o negativo. Nos enfocamos en el resultado de nuestras acciones.

El dinero está hecho para utilizarse, para estar en movimiento. Circula de nosotros a otras personas y después de vuelta a nosotros. Incluso cuando ahorramos dinero, simplemente estamos almacenándolo para utilizarlo después. Si usamos dinero hoy, no estamos gastándolo ni desperdiciándolo. Estamos utilizando la mejor herramienta disponible para obtener resultados.

Mi experiencia sugiere que este pequeño cambio transforma nuestra forma de sentir y hablar de los gastos. Desde luego, el cambio no nos da permiso de tirar por la borda el presupuesto ni de ignorar nuestros planes. Sin embargo, delimita claramente las emociones negativas que nos han enseñado a sentir en torno a gastar dinero.

No nos sentimos mal cuando utilizamos un martillo para clavar un clavo. No debemos sentirnos mal cuando utilizamos dinero para cumplir nuestros planes y metas.


Escrito originalmente en Inglés para ‘The New York Times’ por: Carl Richards

¡Compártelo en tus redes!

CONTENIDO RELACIONADO

VÍDEOS RECOMENDADOS

Top semanal

00:13:58

Los verdaderos dueños de las marcas de coches

Vídeo producido y publicado por coches.net en su canal de YouTube.

El cambio climático amenaza al 60% de las especies de peces del planeta

El compromiso de los humanos debe ser mucho más sólido para mitigar cuanto antes los efectos del cambio climático que amenazan hacia final de...

La verdad sobre la foto del murciélago ‘de tamaño humano’ que circula en redes

Mientras que en casi todas las regiones del mundo hay murciélagos, solo en muy pocas se pueden ver los amenazados zorros voladores. Así que...

Las estrategias más eficaces para perder peso y mantenerlo

Sabemos que la forma más segura de perder peso es comer menos. También es conveniente comer alimentos saludables y si, además, hacemos ejercicio físico,...

Send this to a friend