Muros de contención: así han evolucionado estas estructuras milenarias

Muros de contención

La contención de suelos es una necesidad que existe desde tiempos remotos de la civilización. En diferentes lugares del río Nilo aún se hallan estructuras de piedra construidas para evitar que inundaciones destruyeran la siembra y las viviendas.

Miles de años después, y sin ningún tipo de influencia aparente, diversas civilizaciones prehispánicas como Incas, Mayas y Aztecas también desarrollaron sus propios sistemas de muros de contención para construir grandes ciudades y desarrollar sistemas de riego; la mayoría de ellos eran construidos en piedras en seco aglomeradas al estilo de gaviones.

Desde entonces, el desarrollo de los métodos de construcción ha hecho que los muros de construcción cambien significativamente. Aquí analizaremos los diferentes tipos de muros de contención más utilizados durante la historia:

Muro de piedra en seco

Como ya lo dijimos, es seguramente el más antiguo de todos los tipos de muro. La mayoría de los muros de piedra en seco fueron construidos en tiempos antiguos. Muchas ciudades medievales y de la época de la colonia aún los conservan.

Muro de piedra en seco

Estos muros se componen de rocas apiladas unas con otras. Logran sostenerse gracias a la geometría y a que muchas de las rocas fueron tratadas para tener al menos dos caras planas que faciliten su apilamiento. No es común que se construyan en la actualidad salvo con fines decorativos.

Muro de bloques prefabricados

Los bloques prefabricados fueron una de las grandes evoluciones en el mundo de la construcción. Basándose en una dinámica similar a la de la piedra en seco, los muros de contención hechos de bloques se forman con piezas de bloques rectangulares clásicos.

Vienen en diferentes presentaciones, variando sobre todo en tamaño debido a los materiales utilizados para su elaboración; siendo la cerámica, el hormigón, la arcilla y hasta la misma piedra los materiales preferidos.

Su evolución se hace sentir cuando se necesitan bloques con medidas específicas y diferentes al resto debido a desniveles o imperfecciones del terreno, ya que pueden ser elaborados a la medida.

Muro de bloques prefabricados

Por sí mismos, los bloques pueden sostenerse si son superpuestos de la manera correcta. No obstante, también pueden unirse con concreto para formar una masa más sólida.

Este tipo de muros hechos de bloques son una solución cuando el lugar de producción de las piedras está cercano a la construcción o cuando su desplazamiento es sencillo. Se recomiendan para sostener suelos blandos.

Muro de gaviones

Los gaviones pueden considerarse básicamente una unión de los métodos anteriores. Gigantes cubos de rejillas metalizadas son llenados con piedra para ser apilados unos sobre otros y formar estructuras pesadas que contengan taludes naturales.

Hoy más que nunca son típicos de espacios y vías públicas debido a que pueden elaborarse con las mismas piedras extraídas de los suelos. La separación entre las piedras permite el drenaje de agua hacia el interior de la tierra que se contiene, manteniendo así la erosión natural.

Muro de gaviones

Un aspecto sobre ellos el cual se fue descubriendo con el tiempo es que tiene propiedades acústicas que los hacen ideales para espacios en los que se busque mitigar el ruido ambiental.

Una cosa a tener en cuenta al preferir los gaviones es que son pesados, por lo se debe tener cuidado con posibles hundimientos de tierra.

Muros de hormigón

Son los muros de contención más profesionales que existen desde hace algunos años. Son hechos de hormigón, armado o no. Brindan la posibilidad de tener mejor soporte ante la presión debido a sus bases subterráneas horizontales.

Se prestan para ser una especie de talud además de su función de contener, ya que el hormigón brinda la posibilidad de ser armado con una pendiente calculada en lugar de un muro segmentado con distancias muy marcadas entre capa y capa.

Muros de hormigón

Muros de geoceldas

Los muros de este material geosíntetico representan lo último en tecnología de muro de contención. Las geoceldas son redes tridimensionales que forman patrones similares a los de un panal de abejas.

Son fabricadas con materiales resistentes a la acción del sol, lluvia y calor, por lo que su uso es recomendado en exteriores. Además, son resistentes a la tensión que ejerce la constante distribución de cargas que requieren los materiales que rellenan estás celdas, lo que los hace altamente resistentes.

Los muros de contención construidos con geoceldas requieren simplemente que las geoceldas rellenas se coloquen una encima de la otra. Esta técnica permite una mejor segmentación en los muros, ya que las celdas no tienen más de 20 centímetros de alto.

Muros de geoceldas

Asimismo, son una solución ambientalmente amigable dado que las filas de celdas que quedan expuestas pueden ser complementadas con plantas. Además, permite reutilizar el mismo suelo extraído del terreno, por lo que abarata costos de manera directa.

Actualmente, esta es la solución preferida tanto por ahorro como por la sostenibilidad que ofrece. Son la solución mecánica más tecnológica que está a la mano para contención de terrenos, por lo que muchos directores de obras las prefieren también por la predictibilidad que presentan al momento de hacer cálculos.