La joya, el más bello y significativo testimonio de la historia de vida de una mujer

La joya, el más bello y significativo testimonio de la historia de vida de una mujer

La historia de la joyería se remonta a tiempos muy remotos. Desde entonces, este arte relacionado con la belleza de la mujer ha sido protagonista de su vida desde que nace, hasta edad adulta.

Para una mujer, desde el momento en que, aun siendo un bebe, sus padres le colocan cuidadosamente sus primeros pendientes recien nacida, su primer brillantito o perlita, turquesa o coral, la joyería comienza a transformar su imagen como símbolo de feminidad y belleza natural, complemento simbólico que le acompañará desde su infancia en todas las etapas de su vida.

El arte de crear una joya es tan infinito como lo son las diferentes personalidades que caracterizan a la mujer que la portará, por ello, el diseño de una joya siempre debe ser cuidado con una delicadeza especial, teniendo en cuenta que cuando una persona la lleve lo hará habiendo elegido una pieza con la que se siente única, bella y admirada.

Tras los ojos, una bella sonrisa o un cabello perfectamente cuidado, la joya cobra protagonismo en el cuerpo de una mujer, resaltando su belleza natural y potenciando y haciendo brillar los rasgos más característicos de su personalidad.

Existe la mujer que prefiere sentirse cómoda, elegante y discreta; otra, a la que le gusta llamar más la atención, ser más atrevidas y divertidas; aquellas que descargan su elegancia y sencillez en una sola pieza; o las que la combinación de todas ellas: pendientes, anillos, pulseras, las colman de estilo.

pendientes recien nacida

Desde la niñez la mujer va adquiriendo su propio gusto por las joyas al igual que lo adquiere con la moda. La magia de la joyería reside en el encanto de su evolución, que va de la mano del crecimiento de una niña a mujer.

Tras el especial regalo que sus padres o seres queridos les hacen al nacer y conforme va cumpliendo años, la niña va adquiriendo autonomía para elegir aquellas piezas que más encajan con su estilo.

Tras los tradicionales pendientes oro niña estos van cambiando por otros, según la edad, hasta que ya son adolescentes y ellas mismas van incorporando otras joyas a su colección como colgantes, anillos, collares, pulseras.

Cada joya tiene su historia y eso va marcando la vida de una mujer, casi siempre están vinculadas a momentos importantes en su vida, como la bella noticia de un nacimiento, el bonito momento de una comunión o bautizo, su pedida de mano, el día de su boda, un regalo como símbolo de un momento especial, una deseada y trabajada graduación.

Cuando una mujer adquiere una joya sabe que no solo formará parte de su vida, también lo hará de la vida de su hija, su sobrina, su nieta o su nuera, en definitiva, se convertirá en el más íntimo y bello legado que, en su día, podrá transmitir de generación en generación.

pendientes oro niña

Joyas que tienen un valor sentimental importante porque se han regalado en momentos con un significado concreto, como por son las que llevan el nombre o las iniciales grabadas de la persona obsequiada, o aquellas que recuerdan a una madre o a los hijos.

Compañeras inseparables en la vida de una mujer, las joyas han recorrido la historia de la humanidad, desde la época más antigua, tomando un protagonismo especial en civilizaciones como la egipcia, griega, romana y manteniéndose en los altares hasta nuestra actualidad, donde las más bellas piezas realizadas de los más valiosos materiales, diseños, autores, marcas, gemas, se moldean dando forma a los sueños e ilusiones de una niña convertida en mujer, símbolo de su belleza, su estilo, o recuerdo imborrable de aquella persona o momento inolvidable que las hizo llegar a su vida.