¿Todo se convertirá en digital? Las industrias que se han visto modificadas por la tecnología

Todo se convertirá en digital

Vivimos en una era de cambios constantes, en donde los nuevos desarrollos técnicos afectan a la vida de miles de millones de personas. En ese sentido, diferentes sectores económicos y productivos tuvieron que actualizarse en estos últimos años para no quedarse atrás. Desde comercios a casinos, todo puede encontrarse en la pequeña pantalla de nuestro smartphone. A continuación, un breve repaso sobre cuánto ha cambiado nuestra vida cotidiana.

Renegar contra los teléfonos celulares o Internet hoy en día es un acto casi heroico. O más bien testarudo. Las últimas décadas han demostrado una fuerte serie de cambios en torno a la conectividad y al envío de datos, lo cual no solo ha causado cambios en la vida diaria de los seres humanos, sino que también han logrado modificar industrias de productos y servicios en cuestión de poco tiempo.

Con la necesidad de adaptarse a las nuevas tendencias, los grandes jugadores del mercado, así como también los nuevos proyectos, buscan estar dentro de las últimas tendencias. Mientras Android, Apple y Microsoft siguen con su batalla para convertirse en los dueños indiscutidos de la economía 3.0, todo cambia a nuestro alrededor.

De las grandes tiendas a las apps

De las grandes tiendas a las apps

Una de las mayores transformaciones que hemos vivido en estas últimas décadas ha sido la digitalización de miles de productos y servicios. Mientras hace un tiempo debíamos dirigirnos a una tienda para conseguir lo que buscábamos, hoy alcanza con deslizar nuestro dedo pulgar en nuestro iPhone, o simplemente hacer un puñado de clics en nuestras computadoras portátiles. Así, supermercados, tiendas de ropa, agencias de turismo e incluso casinos han hecho la transición del mundo analógico al digital, lo cual en la gran mayoría de los casos les ha permitido aumentar su cartera de clientes.

Si tomamos el caso de casinos y casas de apuestas, no podemos obviar que se trata de uno de los sectores vinculados al entretenimiento que más ha crecido en estos últimos tiempos. Por ejemplo, Bronze casino compite de igual a igual con las marcas tradicionales de la industria gracias a sus novedosas propuestas y la posibilidad de ofrecer múltiples medios de pago, algo de lo que los casinos tradicionales no siempre disponen.

Sin ir más lejos, lo mismo ha sucedido con los pasajes de avión y la reserva de hoteles. A la hora de hacer turismo, las páginas que facilitan la reserva de tickets online, así como el hospedaje, son un verdadero furor y según diferentes estudios, 9 de cada 10 viajantes las utilizan como primera opción. Si alguien nos hubiera dicho que esto iba suceder hace un par de décadas, seguramente no lo hubiéramos creído.

Desafíos de cara al futuro

Desafíos de cara al futuro

Ahora bien, no todo es color de rosas en relación a la tecnología si no se la trata con el cuidado y seriedad que merece todo gran cambio. Detrás de los avances y facilidades de estas nuevas aplicaciones y modelos de negocios, se corre el riesgo de la pérdida de puestos de trabajo, los cuales en muchas ocasiones no tienen su correlato en el mundo digital. Además del cierre de tiendas pequeñas e independientes que no pueden competir contra grandes empresas internacionales, se pueden ver afectadas otras ramas de la actividad humana, como el concepto de barrio y comercio local.

En la misma dirección, el concepto de brecha digital será clave para los años que vienen: los diferentes estados nacionales y multinacionales deberán encargarse de capacitar a la población para poder utilizar y trabajar en este nuevo tipo de productos y servicios. De esa manera, la tecnología será lo que promete ser: una herramienta democratizadora y equitativa. Mientras las políticas educativas y sociales no acompañen ese desarrollo, las diferencias pueden aumentarse.

De esta manera, podemos afirmar que estamos ante un momento bisagra en la historia de la economía mundial. Mientras las industrias se transforman, los consumidores deben seguirles el ritmo.