Sí, hay mucha caca en las piscinas, pero es probable que eso no te enferme

Aún así, siguen siendo asquerosas.

Sí, las piscinas están llenas de caca, pero quizás eso no te enfermará

Iniciemos con un dato bastante relevante: según un estudio, hasta 10 gramos de heces pueden desprenderse del trasero de un niño pequeño en una piscina. Se trata en realidad de una cantidad muy pequeña, pero si lo multiplicas por el número total de niños bañándose a lo largo de un caluroso día de verano quizás la cifra pueda preocuparte. Piensa cuánta caca podría haber. Y ahora trata de recordar la última vez que sufriste una infección por nadar en una piscina.

¿Fue el pasado verano? ¿El verano de 2017? Lo cierto es que los niños pequeños son mucho más propensos a enfermarse porque siempre tragan agua. Así que trata de recordar tus tiempos de niñez. ¿Sucedió algo? Probablemente no. Incluso si pasaste buen tiempo de tu infancia en piscinas públicas, lo más seguro es que nunca te hayas enfermado de gravedad por las bacterias y los parásitos de esos lugares.

Agentes desinfectantes

Vamos a ser claros: no es porque las piscinas se encuentren limpias. Las piscinas son asquerosas, están llenas de mierda y meadas. Y como si fuera poco, puede que tengan sangre. Muchas de ellas no tienen las concentraciones adecuadas de agentes desinfectantes. El 17% de las personas admite haber orinado en una piscina en algún momento de su vida, y para ser sinceros, debe haber muchas más personas que lo han hecho y no lo admiten.

Las piscinas son asquerosas

Pero esto no significa que nadie se enferma por el agua de las piscinas. Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) publicaron un informe que indica que los brotes de Cryptosporidium han aumentado un promedio de 13 por ciento cada año entre 2009 y 2017. Las piscinas y otros lugares de natación (como parques acuáticos) representaron el 35% de esos brotes, mientras que el resto fueron principalmente del ganado o de centros de cuidado infantil.

¿Por qué se usa cloro en las piscinas?

Se les agrega cloro a las piscinas porque, cuando se diluye en agua, el cloro se descompone en dos compuestos químicos que eliminan las barreras protectoras de los germenes: ácido hipocloroso e iones hipoclorito.

El problema es que crypto posee una capa tan gruesa que no permite la filtración del cloro, por lo que logra sobrevivir incluso si las piscinas están bien tratadas. Basta con que un niño pequeño nade demasiado pronto luego de sufrir un episodio de diarrea para que se propague la infección por toda la piscina.

De acuerdo con los CDC, un “incidente diarreico” puede depositar de 10 a 100 millones de ovocitos de Cryptosporidium, cantidad que otros niños pequeños probablemente ingieran.

Y si la piscina no tiene un adecuado tratamiento químico, crypto no es de lo único que deberías preocuparte. Existen más bacterias resistentes al cloro que pueden causar otras enfermedades. El punto es que las piscinas públicas contienen muchos microorganismos que esperan para bañarse contigo.

Por qué se usa cloro en las piscinas

La mayoría no cumplen los requisitos de higiene

De cada 10 piscinas inspeccionadas, 8 violan de forma grave el código de salud. De esas 8, al menos una debe ser cerrada de inmediato por sus precarias condiciones. Muchas de esas violaciones no tienen nada que ver con la detección de virus o bacterias. Están más implicadas con el uso inadecuado de agentes desinfectantes en la piscina.

Pero ten en cuenta esto: Solo en Estados Unidos hay más de 300 millones de visitas a las piscinas cada año, y solo aproximadamente 1.400 personas adquieren infecciones por el agua repugnante en la que nadan. Es una cifra menor de infecciones considerando la suciedad de esos lugares, estadísticamente hablando.

Es absurdo, pero cada vez son más las personas que deben acudir al hospital por los desinfectantes de piscinas (cerca de 4.500 al año) que las que se enferman por las bacterias a las que se busca combatir con esos desinfectantes.

Ahogamientos

Y aquí un dato aún más cruel: cerca de 3.300 personas se ahogan accidentalmente cada año en Estados Unidos, y la mitad de ellas fallece en piscinas.

Es decir, hay muchas cosas más peligrosas sobre las piscinas que las muchas bacterias que viven dentro de ellas.

nunca bebas agua de una piscina

Sin duda alguna las piscinas son asquerosas, sin embargo, nuestro organismo es bastante bueno para evitar infecciones. A diario estamos expuestos a todo tipo de gérmenes, pero la mayoría de estos no nos enferman.

Si aún estás asqueado (como deberías estarlo), recuerda no meterte a una piscina (ni meter a tus hijos) durante al menos dos semanas después de tener diarrea. Y no nos cansamos de repetirlo: nunca bebas agua de una piscina.

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