Project Martina: oportunidades de marketing online para la mujer emprendedora de hoy


emprendimiento mujeres

El trabajo de las mujeres siempre ha sido un poco más cuesta arriba que el de los hombres por la cantidad de responsabilidades que la sociedad en sí ha ido imponiendo. Antes era necesario decidir entre criar una familia y trabajar, pero hoy es posible compaginar ambas actividades, gracias a las oportunidades del mundo online.

El ritmo acelerado de la vida actual nos ha puesto en la cuerda floja a casi todos. Lograr compaginar una carrera profesional exitosa más la posibilidad de dedicar el suficiente tiempo a la familia y al ocio parece una utopía. Pero la realidad es que no lo es porque cada vez son más las posibilidades de desarrollar negocios desde casa, sin descuidar ningún aspecto de la vida gracias al marketing online.

Y es que existen muy buenas alternativas que trabajan en función a cada sector, incluyendo dentro de todas las posibilidades el uso y aplicación de alternativas como las de Project Martina opiniones que han decidido romper el molde de lo que hasta ahora se ha conocido para potenciar el desarrollo de un concepto de emprendimiento libre, pero orientándose hacia las mujeres.

Quienes hasta ahora han formado parte de este sistema de trabajo anuncian con gratitud el cambio de vida radical que han logrado obtener. Ya no se trata solo de trabajar para obtener un sustento, se trata de trabajar para ganar lo que merecen y sin descuidar ninguna otra área de la vida.

Para lograr este objetivo, el medio de trabajo utilizado es internet y, por relación estrecha, lo que se conoce como marketing online. Los límites geográficos han dejado de ser un problema para desarrollar cualquier idea, con la aplicación de estrategias a través de la nube, cualquiera puede convertirse en cliente, sin importar si está en otra parte del mundo.

Un proceso de adecuación y reinvención

Uno de los primeros aspectos a los que es necesario referirse de manera obligatoria es que no se trata de un proceso mágico, que con solo cumplir una serie de pasos ya se obtendrá el éxito. Al contrario, se trata de una experiencia de aprendizaje constante que exigirá una buena cantidad de esfuerzo y dedicación con el fin de visualizar ese anhelado cambio.

Una de las primeras acciones que se deben tomar en función a todo esto, es cerrar con la acumulación de información y empezar más bien a ejecutar. Existe en la actualidad un síndrome conocido como “parálisis por análisis” que se produce a raíz de la cantidad de datos que encontramos en internet y que podría llegar a recargarnos impidiendo que avancemos.

Y es justo ahí que aparece Project Martina como una opción ya desarrollada, secuencial y de crecimiento que se fundamenta en distintas edades de vida dentro de internet. Esta categorización es lo que permite atender con mayor eficiencia a cada usuaria y ofrecerle la respuesta correcta según sus necesidades.

Edades de trabajo en Project Martina

Para avanzar en este sistema es necesario definir en qué edad estamos y cómo se trabaja en cada una de ellas. Es necesario advertir que las mujeres emprendedoras pueden llegar a tener ideas geniales para establecer negocios online pero que nunca terminan de llevarse a cabo por falta de una guía profesional. En este sentido, vamos a continuación a resumir entonces estas edades.

La inocencia

Es el primer nivel y el que más bonito aparenta ser. Aquí la emprendedora está llena de muy buenas ideas y se siente con el termómetro de la motivación al 100%. Está, como dirían por ahí, dispuesta a comerse el mundo y esa energía es necesaria aprovecharla desde el primer día para avanzar hacia las próximas edades.

Pero, ¿qué pasa cuando esta edad no es canalizada? Pues que el termómetro de motivación empieza a decaer y los pensamientos negativos se van formando en la mente indicando que no se tienen las herramientas, no hay suficiente preparación, etc…, por eso es clave contar con un guía para establecer una hoja de ruta y no desaprovechar esa energía inicial.

La fuerza bruta

Su nombre está bien establecido para hacer referencia al tiempo en que comienza el trabajo duro. Ya la idea concebida en la edad anterior empieza a tomar fuerza y es necesario moldearla en lo que correspondería a un negocio con futuro. No se trata de crear 3 o 4 formatos con información como los objetivos, la misión y la visión, sino de construir los cimientos de lo que se conseguirá en el futuro.

En esta etapa son muchas las que podrían pensar que lo prometido no es como se pensaba, por la cantidad de horas que hace falta invertir, pero es justamente esa la idea de hacerlo bien en esta parte porque, de ser así, la edad de la libertad se disfrutará con mayor plenitud.

¿Es necesaria la guía profesional en la edad de la fuerza bruta? Claro que sí, porque una persona capacitada nos ayudará a perder menos tiempo al guiarnos de forma correcta en lo que deberán ser los objetivos y los tiempos para cumplirlos.

La libertad

Es la última edad porque, justo aquí, es la etapa en la que se ve en funcionamiento la idea que se planteó en la edad de la inocencia. Seguramente habrán pasado muchos días, hasta meses para llegar a esta etapa, pero de haberlo hecho con la metodología correcta se empezarán a ver los resultados en los números de los ingresos.

Por supuesto, no se trata de trabajar más que nunca sino del hecho de que se dedicarán muchas menos horas de las que son obligatorias cumplir al ser empleada. Además, el ritmo de crecimiento del negocio irá en relación directa a los deseos de la emprendedora y lo que su imaginación pueda darle para innovar y mejorar día tras día.

Por ende, cada emprendedora será capaz de crear sus propios horarios de trabajo, organizar sus actividades, cumplir con sus objetivos y llevar una vida mucho más similar a la que había soñado desde siempre. La idea, al final, es invertir el tiempo y esfuerzo en los sueños propios y no en los ajenos.

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