La mujer que sintió un gran alivio al saber que tenía un gusano en su cerebro

Los médicos le habían diagnosticado un tumor, y aunque ella ahora se encuentra fuera de peligro, aún se desconoce cómo ingresó el parásito a su cabeza.

La mujer que sintió un gran alivio al saber que tenía un gusano en su cerebro
Rachel Palma. Foto: New York Post

¿Cuándo es un gran alivio que te digan que en tu cabeza se aloja un gusano? Solo cuando no es un tumor canceroso. Y según informa Live Science, esto es precisamente lo que le ocurrió a una mujer de 42 años en Nueva York.

Desde enero de 2018, Rachel Palma comenzó a darse cuenta de algunos síntomas extraños. Por ejemplo, no recordaba algunas palabras y se le soltaban cosas de las manos como su taza de café. A medida que pasaban los días los síntomas se hicieron más notorios hasta el punto de no ser capaz de completar frases y padecer insomnio, alucinaciones y pesadillas. Fue entonces cuando decidió acudir a los médicos.

Un hallazgo sorprendente

Una vez escanearon su cerebro, los médicos descubrieron una lesión de aspecto muy extraño, lo que les hizo suponer que podría ser potencialmente cancerosa. Con este diagnóstico, procedieron a operarla.

extirpar el supuesto tumor

Pero cuando los neurocirujanos del Hospital Mount Sinai de Nueva York fueron a extirpar el supuesto tumor de Rachel el pasado septiembre, se llevaron una gran sorpresa.

En lugar de encontrar el tejido blando característico de un tumor cerebral, lo que los especialistas tenían frente a sus ojos se parecía más a una piedra o un huevo de codorniz. Luego de sacar el tejido y cortarlo bajo un microscopio, vieron que se trataba de una larva de tenia (Taenia solium). Esto dijo uno de los especialistas que atendió a la mujer:

Fue un gran alivio ver que, en lugar de tener un tumor cerebral maligno, Rachel tenía alojada en su cerebro una tenia bebé.

El nuevo diagnóstico

Así entonces, los especialistas en un nuevo diagnóstico, determinaron que padecía neurocisticercosis, una enfermedad parasitaria que se adquiere mediante el consumo de huevos de tenia depositados en la carne de cerdo mal cocida. Cuando los huevos eclosionan, las larvas pueden extenderse y formar quistes por distintas partes del cuerpo, incluido los músculos, la piel, los ojos y por supuesto, el cerebro. Este último órgano es ideal para alojar a estos parásitos, pues allí el suministro de sangre es abundante.

neurocisticercosis

Ya extraída la tenia, Rachel no requirió más tratamiento y su vida ahora está a salvo, fuera de peligro:

He dejado de hacerme preguntas y he empezado a celebrar mi vida y a disfrutarla al máximo.

Si bien la neurocisticercosis es detectada con poca frecuencia en Estados Unidos, esta afección suele ser muy habitual en países de América latina, Asia y África. El caso de Rachel Palma continúa siendo un misterio, pues se desconoce cómo pudo contraer el parásito si ella no había salido de su país y tampoco había consumido carne mal cocida.

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